miércoles, 1 de diciembre de 2010

Consejos...

La mayoría de las veces el mejor consejo que se puede dar, es quedarse callado.

martes, 30 de noviembre de 2010

Máximas

Preocupados por el futuro, olvidan de ocuparse del presente.

lunes, 18 de octubre de 2010

Una más de las mías

La sumisión de la mujer es inversamente proporcional a su virilidad.

miércoles, 28 de julio de 2010

Del leer y escribir

De todo lo escrito yo amo sólo aquello que alguien escribe con su sangre. Escribe tú con sangre: y te darás cuenta de que la sangre es espíritu. No es cosa fácil el comprender la sangre ajena: yo odio a los ociosos que leen. Quien conoce al lector no hace ya nada por el lector. Un siglo de lectores todavía - y hasta el espíritu olerá mal. El que a todo el mundo le sea lícito aprender a leer corrompe a la larga no sólo el escribir, sino también el pensar. En otro tiempo el espíritu era Dios, luego se convirtió en hombre, y ahora se convierte incluso en plebe. Quien escribe con sangre y en forma de sentencias, ése no quiere ser leído, sino aprendido de memoria. En las montañas el camino más corto es el que va de cumbre a cumbre: mas para ello tienes que tener piernas largas. Cumbres deben ser las sentencias: y aquellos a quienes se habla, hombres altos y robustos. El aire ligero y puro, el peligro cercano y el espíritu lleno de una alegre maldad: estas cosas se avienen bien. Quiero tener duendes a mi alrededor, pues soy valeroso. El valor que ahuyenta los fantasmas se crea sus propios duendes, el valor quiere reír. Yo ya no tengo sentimientos en común con vosotros: esa nube que veo por debajo de mí, esa negrura y pesadez de que me río, cabalmente ésa es vuestra nube tempestuosa. Vosotros miráis hacia arriba cuando deseáis elevación. Y yo miro hacia abajo, porque estoy elevado. ¿Quién de vosotros puede a la vez reír y estar elevado? Quien asciende a las montañas más altas se ríe de todas las tragedias, de las del teatro y de las de la vida. Valerosos, despreocupados, irónicos, violentos - así nos quiere la sabiduría: es una mujer y ama siempre únicamente a un guerrero. Vosotros me decís: «la vida es difícil de llevar». Mas ¿para qué tendríais vuestro orgullo por las mañanas y vuestra resignación por las tardes?
La vida es difícil de llevar: ¡no me os pongáis tan delicados! Todos nosotros somos guapos, borricos y pollinas de carga. ¿Qué tenemos nosotros en común con el capullo de la rosa, que tiembla porque tiene encima de su cuerpo una gota de rocío? Es verdad: nosotros amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar. Siempre hay algo de demencia en el amor. Pero siempre hay también algo de razón en la demencia. Y también a mí, que soy bueno con la vida, paréceme que quienes más saben de felicidad son las mariposas y las burbujas de jabón, y todo lo que entre los hombres es de su misma especie. Ver revolotear esas almitas ligeras, locas, encantadoras, volubles, eso hace llorar y cantar a Zaratustra. Yo no creería más que en un dios que supiese bailar. Y cuando vi a mi demonio lo encontré serio, grave, profundo, solemne: era el espíritu de la pesadez, él hace caer a todas las cosas. No con la cólera, sino con la risa se mata. ¡Adelante, matemos el espíritu de la pesadez! He aprendido a andar: desde entonces me dedico a correr. He aprendido a volar: desde entonces no quiero ser empujado para moverme de un sitio. Ahora soy ligero, ahora vuelo, ahora me veo a mí mismo por debajo de mí, ahora un dios baila por medio de mí.
Así habló Zaratutra.

viernes, 16 de julio de 2010

Niño Destino

¡Oh errantes hombres maduros!
Se jactan de tanta madurez; ¿de qué les ha servido?
¡Incluso el fruto más maduro también se ha caído del arbol del conocimiento!
Aprended del niño que en sus travesuras hay inocencia aún...
Aprended del niño que no duerme por las noches y a nadie deja dormir;
¿Es acaso el destino un niño?
¡Con cuan gran orgullo este niño Destino comete sus travesuras sin arrepentimientio!
Aprended hombres maduros a mamar la leche más dulce de la madre Sabiduría como lo hace el niño Destino.
¡Cuan pocos pueden ser padres del niño Destino!
Mas cuantos, ¡muchos, muchos! son hijos del niño Destino.
Incontables son los que envejecen y mueren por no poder volver a ser niños;
ya no saben hacer travesuras con inocencia, y dilatan con total impunidad sus actos.
No han sabido perder su vanidad, ¡y quieren elogios!
¡Mas que le importa al niño los elogios!
¡Con cuanta seriedad, grandeza e inocencia comete el niño sus travesuras!
Aún con más grandeza recibe el castigo, llorando por fuera y riendo por dentro, ¡planeando otrora travesura!
¡Aprended hombres maduros a ser nuevamente niño!

domingo, 11 de julio de 2010

Tres aclaraciones

La honestidad es de mal gusto; la verdad, cruel; y el conocimiento, sólo para unos pocos.

domingo, 30 de mayo de 2010

Signos, nada más...

¡Oh felicidad!
¡Vosotros habláis de felicidad!
Decidme:
¿Quién es esa mujer que hace desvariar a tantos?
¿Podéis al menos describirla?
¡Ea! ¿Acaso no es una invención vuestra?
Si amigo... yo también he hablado de ella,
Mas creedme, se debe de ser indulgente...
Esos no saben nada...
Hablan de felicidad, de libertad...
¡Libertad!
¡Se creen amos de la verdad!
Piensan que por no poseer cadenas en manos o pies son libres...
¡Y a eso llaman libertad!
¡Sólo el viento es libre!
¡Que puede correr sin ser atrapado!
Felicidad, libertad, verdad...
¡Sólo son símbolos que habéis creado para vuestra satisfacción!
Son sólo cualidades, conceptos, ¡nada más!
¡¿Quién de vosotros podéis describir alguna?!
¡He de arrodillarme ante quien logre tal hazaña!
¡Signos, mitología!
¡Solo eso es!

Debo marchar, mas antes dejaré una frase:

“Con libertad el viento corre tras la felicidad, verdaderamente dejaría de correr al alcanzarla. ¿Habéis visto alguna vez al viento dejar de correr?

Beatífica Soledad

Beatífica Soledad...
¡Habéis de enseñarme tantas cosas!
Contigo he aprendido a mirar las estrellas,
Contigo he aprendido a percibir el aroma de las flores,
Contigo fui conociéndome,
He caminado por las noches solitarias,
¡He vivido las más osadas aventuras!
¡Sois mi única testigo!
¿Mas a quién le importa mis vivencias, sino a mí?
¡Sólo nosotros hemos de conocer la beatitud de caminar de la mano!
¡El resto es todo chusmerío!
¿Qué es lo que buscáis extraños?
Siempre a la defensiva...
Asemejáis cual zuricatas...
¡Aprended del águila!
¡Solitaria! ¡Altiva!
¡Vosotros le teméis a los solitarios!
¡Mas nosotros ignoramos vuestros juicios respecto a nosotros!
¿Qué importancia tiene lo que vosotros digáis?
¡Nosotros actuamos con decisión, con determinación!

He de marchar, mas antes dejaré una reflexión:

“Todos nuestros actos son grandes por naturaleza; vanagloriarse de ellos, los empobrece”

sábado, 29 de mayo de 2010

Máxima

No intentes herirme, no lo conseguirás. Incluso puedes despertar a un gigante.

De las altas cumbres

¿Quien ha venido a mi encuentro?
¡Sabed que debéis estar tan elevada como yo para caminar junto a mí!
Pues de lo contrario, podría pisotearte; y no lo pretendo.
¡Oh flores marchitas de jardines infecundos!
En nada podéis compararos a aquellas flores solitarias que crecen en las altas cumbres,
Donde se respira el más fresco aire.
¿Quién os ha dicho “mientras más alto, más fuerte caen?
¡Débiles que temen a las alturas!
¡Pues saben que jamás las alcanzarán!
¡Mas si caemos, será por alguien más elevado aún!

Bien por quedarte,
Aprenderás de un elevado.

¿Que si tengo miedo a sufrir?
¡Ya lo he sufrido todo!
¡Y me atrevo aún a más!

Hermosa flor de altas cumbres,
Caminad junto a mí.
No para acompañarme,
Pues yo tampoco he de acompañarte,
Mas sí para el siguiente.

¡Para el aún más elevado!

A los poetas

¡Sacrílegos poetas que encomian el Amor!
¡Queréis embellecer lo bello en sí!
Tarea demasiado fácil...
¿Habláis desde la necesidad?
¡Mas creo yo que lo hacéis desde la necedad!
¡Miradme!
¡He dejado hace tiempo de admirar banalidades!
Lo que es en sí, es en sí,
Nada lo cambiará.
¡Es todo simbología que usasteis!
Justificar, adaptar, recrear, coaccionar.
¿Acaso te has preguntado por qué?
Es sabido, no tenéis respuesta.
¿Habéis llamádome adulador?
Habéis equivocádote hasta los huesos,
¡Pues vengo a abrir vuestros ojos!

Mas debo de callar,
Este mundo no me corresponde.
¡No! ¡Nunca he de callarme!
¡Este soy yo!
¡No he arrojado una, sino dos piedras!
¡Vedme, he usado ambas manos!
¡Y aquí las levanto!
El pez ha muerto por la boca...
¡Mas yo, he de abrirla aun más!
¡He de devorarlos!
¿No teméis?
¡Ea! ¡Saberos que carne putrefacta no como!

¡¿Veis poetas como he hablado?!
¡Así deberos de hablar vosotros!
Abrid y haced abrir los ojos...

Dejad, mis palabras hablan desde la tiranía.
Haced lo que vosotros queráis.
Debo marchar, mas antes dejaré una máxima a mis oyentes:
“Quien da consejos, ha de comportarse como un tirano,
Pues priva de toda experiencia”

El matrimonio

El matrimonio debería ser un contrato con vencimiento a dos años. Y en su caso, para quien lo crea conveniente, con posibilidad de renovación.

martes, 25 de mayo de 2010

El vasto cielo no cabe en el universo de mis ojos, porque los he llenado de ti.
La blanca nieve no se compara a tu sonrisa. Ni el fuego al calor de tu corazón.
Tristes las aves, por la armonía de tu voz. Tristes las flores, por el aroma de tu piel.
Ni el sismo más poderoso se compara al latir de mi corazón cuando te encuentras cerca mío.
Ni los más enfurecidos mares al correr de mi sangre.
El apasionado rojo de tus labios fue el tintero del inmenso mar rojo de rosas, y tu cabello quien ha dado brillo al sol.
Cuando me miras, ya no hay estrellas, pues el brillo de tus ojos es más fuerte aún.
No hay días ni noches, contigo, no hay tiempo.
Contigo, ningún camino es corto, ni aun largo. Porque tú eres mi camino.
Tú eres mi guía.Tú eres mi verdad.
Mi paz. Mi prado. Mi descanso.
Ya no necesito este mundo, pues tú ahora lo eres para mí.

Mientras el mundo se desvanece

El mundo se desvanece,
Y las huellas de nuestro amor
Quedan impresas
En las paredes de mi habitación.
En el fondo del corredor
Oigo tu voz,
Diciendome que nada terminó.

Pero las tardes de Enero
Se vuelven frías,
Y no escucho el palpitar de mi corazón.

El universo de mi ventana,
Me muestra paisajes
Que alguna vez recorrimos,
Pero hoy ya no lo son.
No somos mas que un espectaculo de títeres
Montados en el escenario de un anónimo autor.

Y las tardes de Enero
Se vuelven frías
Y las huellas de nuestro amor
Quedan impresas
Mientras el mundo se desvanece
Mientras el mundo se desvanece.

Mi primer composición, escrita cuando tenía 16 años. "Solo quiero tener tu amor"

Yo no me adapto a este mundo,
Yo no recuerdo lo que pensé.
Tras tortura y castigo,
Sobreviviré.
No me importa la fama,
No me importa la discreción.
Es inutil que intenten,
Solo quiero tener tu amor.

Ya no existen barreras,
Que detengan mi corazón.
Nada en este mundo,
Tiene algún valor.
Necesito decirte,
Cuanto te quiero hoy.
No me importa el destino,
Solo quiero tener tu amor.

Pronto (escrito hace mucho tiempo)

Un gesto, una mirada. El sonido cómplice de tu silencio...
El juego entre lo físico y lo no verbal; tus ojos son el reflejo de tu alma.
Miro a tus ojos y veo felicidad, complicidad y amor.
Me maravillé una vez y se que me tuviste, fui tuyo por un momento y vos fuiste mía.
Hoy, lejanos y pasivos, nuestros corazones ardieron en la hoguera del amor.
Ya no danza mi corazón como antes, pero mantengo la esperanza de volver a empezar... No me frustro en el pasado, proyecto el presente hacia el futuro, ese futuro incierto que fabrico día a día.
Tengo el alma lastimada por mis errores.
¿Cuando sanará?
Pronto.
Mientras tanto, exploro mi interior y voy remediando mi enfermo corazón. Me voy preparando al encuentro de mi amada que algún día llegará.
Soy esclavo de mis decisiones y testigo cómplice de mis acciones; me juzgo culpable e inocente, conciente e inconciente.
Hoy encuentro en la soledad la verdadera compañia de mi mismo, reconociendome.
Y me amo.
Me proyecto hacia ti, amada mía, desconocida; que algún día llegarás.

Prólogo Nunca Más Edición 2010

NUNCA MÁS
Prólogo

Democracia: 1. (f) “Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno” 2. (f) “Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado”.
Este término, que tiene un valor significativo y en su condición de doctrina es considerado escencial para el desarrollo de una sociedad justa y equitativa, en un período nefasto de la Argentina fue olvidado por el “gobierno de turno”.
Si bien la juventud sólo puede ser partícipe y juzgar los hechos por lo que escucha y lee, es preciso rememorar aquellos acontecimientos, no para traer el pasado, sino para garantizar que dichos sucesos no ocurran NUNCA MÁS.
En aquel momento se denominó “Proceso de Reorganización Nacional” al régimen impuesto por unas manos cuyo único objetivo fue la masacre de toda “Organización Nacional”; pero aseguraban combatir a los subversivos y los delitos terroristas. Sus métodos, violaban los derechos, doctrinas religiosas y leyes morales establecidos en toda nación civilizada, e incluso, los contemplados en las Cartas Universales de Derechos Humanos.
A partir de los testimonios reunidos, tanto de las victimas sobrevivientes, familiares, vecinos, amigos e incluso partícipes de aquella represión, la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) realizó este vasto informe; no para juzgar a quienes cometieron tales atrocidades, pues para ello están los jueces, sino para investigar la suerte corrida por los desaparecidos. De esos testimonios podemos corroborar con cuan gran impunidad los derechos humanos fueron insultados, pisoteados, olvidados. Nadie estaba librado de su suerte: profesionales, docentes, estudiantes, jefes de gremios y sindicatos, clérigos, y todo aquel que pudiera hacer peligrar “los valores occidentales y cristianos”, como ellos los denominaban. Incluso los niños, hasta recién nacidos, sirvieron de excusa para llegar a su “presa”.
Testimonios que revelan las sangrientas e irreproducibles formas de tortura, las condiciones inhumanas en que los secuestrados eran tratados, mantenidos, encerrados; y en varios casos, y podemos contabilizar más de trienta mil, formas de ejecución y desaparición. Testimonios que además fueron útiles para reconocer todos los centros clandestinos de detención (CCD) donde eran llevadas las víctimas.

Este informe fué presentado por la CONADEP en Septiembre de 1984, encomendado por las instituciones constitucionales con la principal finalidad de deparar la situación de los desaparecidos. Fué reeditado en Marzo de 2006, no solamente con motivo del treinta aniversario de aquel golpe de Estado, sino además para fundamentar lo importante del establecimiento de los derechos humanos, de clamar por la justicia de todos aquellos que sufrieron y aun hoy siguen sufriendo por aquel calvario, y además, para que las genereciones presentes y futuras mantengan en la memoria el recuerdo de los estragos que el abuso de poder ha causado y eviten que se repita.

Hoy, desde la Comisión Nacional Representante de Jóvenes Universitarios, y con motivo del Bicentenario del primer gobierno patrio de la República Argentina, hemos decidido relanzar una nueva edición del informe arriba mencionado.
Es de suma importancia para nosotros continuar afirmando y afianzando los derechos de los niños y los jóvenes, garantizando de esta forma la
educación, la seguridad y el desarrollo social de nuestra Nación.
Porque hemos crecido a lo largo de estos diez años desde nuestra formación, porque hemos intervenido en los conflictos pertinentes al desarrollo de los planes universitarios, porque sabemos que a través de la educación promovemos la igualdad social, y gracias a esta última, la formación de una Nación más justa, más equitativa, más digna, más desarrollada. Ya en el año 2006 se sancionó la ley Provincial de Educación nº 13.688 que enumera en sus primeros cuatro artículos lo mencionado y sostenido por nosotros:
“La educación y el conocimiento son bienes públicos y constituyen derechos personales y sociales (…). La educación es una prioridad provincial y constituye una política de Estado para construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática y republicana, respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico-social sustentable de la Provincia en la Nación”.¹

“Sólo quien construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado”.²

Sabemos que toda época, todo acontecimiento, son necesarios para la génesis de una superior posteridad, para el surgimiento, crecimiento y desarrollo de una Nación prolífica. Sin embargo, sería ilógico tratar de justificar de manera alguna lo sucedido durante esos siete años de tiranía, y aun más lo sería afirmar que fue necesario para que la Democracia resurja con todas sus fuerzas. Pues tan terribles actos, no tienen justificación.
La Democracia, debemos formarla, mantenerla y defenderla entre todos, no a través de luchas sociales o guerras, sino sobrealimentando y garantizando todos sus principios.
Por todo ello, nuevamente hemos decidido reeditar dicho informe; el cual, a su vez, podríamos de haberlo llamado PROHIBIDO OLVIDAR.

lunes, 24 de mayo de 2010

Misiva a Friedrich Nietzsche

Estimadísimo Friedrich:
Con gran repugnancia me veo obligado a polemizar sobre vuestra obra. Como sabrá, usted es un buen allegado mío, por tal motivo puede resultar impronta esta misiva, pero me veo, como he dicho, en la obligación de corregirlo.
Usted ha negado la existencia de Dios, aceptando así, todo método natural, en donde ha incluído las ciencias médicas. Comparto hasta aquí vuestra exposición.
¿Mas se ha cuestionado si dichas ciencias no manipulan e incluso obran contra la naturaleza?
¿Ha observado que sucede cuando un animal de cualquier especie enferma?
En esta cuestión ha de entenderme usted mejor que nadie, y he de expresarme lo más simple posible para para no generar diatribas.
Para la supervivencia de la especie, las hembras han de aparearse con el macho dominante, o por decirlo de otra forma, el más fuerte. Ahora bien, en la gran cantidad de crías que nace de una camada, sabemos que sólo los más fuertes y aptos sobreviven, y en consecuencia, son los que producirán la siguiente generación. De los que nacen débiles o malformados, la progenitora, o bien los libra a la suerte de los depredadores o bien los utiliza de alimento.
Vayamos al caso de los adultos, ¿qué sucede cuando enferman?
Bien sabemos que al enfermar, y creo hablar con fundamentos, el individuo enfermo abandona la manada y se libra a la suerte de los predadores, si es que no muere antes.
Traslade estas experiencias al humano. Quien enferma, debe recuperarse naturalmente, y no por intervención de la medicina.
¿Se ha planteado usted, alguna vez, dicha cuestión? ¿Será ésta la forma en que se supere al hombre y se llegue al Superhombre?
Le pido por favor saque conclusiones.
Apelo a vuestro conocimiento y espero una pronta respuesta.

Sin más, saluda a ud. muy atte.
Lesen Von Adliguer Herkunft.

sábado, 22 de mayo de 2010

La vida es...

La vida es un juego que sólo lo pierde quien lo abandona antes de tiempo.

¿Necesidad de amor o amor a la necesidad?

Luego de varios días de viaje, llegué a una ciudad ribereña, donde una vez al año se realizaba una convención de escritores, poetas y artistas del lugar; quienes durante cuatro días, exponían sus obras.
Allí, recorriendo aquel museo donde se celebraba en alegre tertulia tan particular exposición, conocí a una joven damicela, reconocida escritora del lugar, quien en un intento perspicaz, cruzó su mirada con la mía y esbozó una amable sonrisa. Sin más, tuve la necesidad de acercarme y platicar con ella, que a pesar de ser más joven que yo, mas su edad no distaba mucho de la mía, era muy elocuente.
Fue en ese mismo encuentro donde le comenté que yo también era autor de algunos poemas y versos, pero que nunca los había mostrado en público, ni siquiera a mis más íntimos. Ella, con su afable sonrisa y suave voz, me convenció que intercambiemos correspondencia y le envíe, en lo posible, algunas de mis pequeñas obras.
A la mañana del día siguiente, debí abandonar aquella ciudad por cuestiones de índole personal, y sin más, emprendí mi viaje.
Al cabo de dos días, llegué a un pequeño poblado; solo algunas casas repartidas en ocho hectáreas eran las que conformaban el lugar, y con suerte, logré divisar una posada donde podría hospedarme por algunos días y tratar de rememorar algunos de mis versos para enviárselos a la joven.
Tuve la suerte de encontrarme en un óptimo estado físico y mental, de forma tal que logré reescribir la mayor parte de los versos que había prometido enviarle.
Fue así como mantuvimos correspondencia durante casi dos semanas; donde ella me comentaba que mis escritos eran muy profundos y llenos de una total pasión; y casi sin notarlo, comencé a apreciar sus comentarios y se gestó un profundo lazo afectivo entre ambos. En una oportunidad, ella me comentó que se sentía atraída por mí, que era maravillosamente hermoso lo que escribía y más aun lo era yo, y me dijo si cabría la posibilidad de poder reencontrarnos. Le informé que en la semana entrante regresaría a la ciudad donde ella habitaba, pues debía cerrar unos negocios pertinentes a mi hermano, con quien también mantenía correspondencia por tal motivo.
Llegué nuevamente a aquella ciudad ribereña por la noche, como lo había estipulado con el comerciante, mas la reuníon con él, no duró mas de una hora. Al finalizar mi encomienda, marché hacia la casa de Rebecca, así se llamaba, y quien en una de sus misivas me había mencionado su dirección. Golpeé a su puerta. Noté que la mirilla se había movido, y en unos segundos ya tenía a la pequeña joven recibiéndome con un gran abrazo.
Recuerdo aquella noche con total lujo de detalles. Cenamos, luego bebimos hasta imbuírnos en la más profunda embriaguez. Fue una larga noche de pasión desenfrenada.
Desperté. Miré el reloj, era casi mediodía; ella no se encontraba junto a mí, mas al levantarme, noté que estaba preparando el almuerzo. Ella me vió y me dijo que luego de almorzar iríamos a recorrer algunos lugares de su ciudad, imprescindibles para todo artista, pues los veneraban como fuentes de inspiración.
Paseando por todos aquellos lugares, ella me dijo que nunca había conocido a una persona tan maravillosa como yo; me ofreció quedarme a vivir con ella. Le preunté si estaba segura de lo que decía. Afirmó. Le dije que debía solucionar unos asuntos particulares, y que posteriormente si ella aun lo pensaba así, aceptaría.
Entrada la noche, luego de despedirme de ella, abandoné la ciudad.
Fueron casi dos meses de viaje por distintas ciudades y pueblos, cuando por fin logré tomarme un pequeño lapso de descanso y decidí escribirle nuvamente. Le comuniqué que ya tenía la mayor parte de mis asuntos resueltos y que si todo seguía en pié, estaría visitándola en unos días.
Me informó que era imposible, pues estaba en una relación desde hacía un mes, y que mi visita sería totalmente inoportuna.
Le contesté con una misiva, en la cual solo incluí lo siguiente:

“Ay tontos engañados por sí mismos, confundid todo.
¿No véis que perjudicaros a vosotros mismos?
Siempre lo he dicho; ¡ser humano, ser insatisfecho!
¡Buscais llenar tu vacío generándote necesidades y luego satisfacerlas!
Mas lo tuyo querida, ¡Ay lo tuyo!
Responded, mas no a mí, sino a tí, esta cuestión:
¿Necesidad de amor, o amor a la necesidad?"

Ese fue el último contacto que tuve con aquella damicela.

jueves, 20 de mayo de 2010

En el reino de Dios todo es posible.

Entre tanto andar llegué a una pequeña ciudad, en cuya entrada podía observarse un letrero que rezaba: << En el reino de Dios todo es posible >>. Me acerqué hasta una taberna del lugar, algo sombría para mi gusto, mas la encontre casi vacía; en ella solo estaba el cantinero, un joven y un hombre algo mayor, quien al parecer, lo exhortaba con fulgorosos consejos.
Me senté en una mesa cercana a ellos, la única contra la ventana por la que entraba algo de luz, pedí
un trago y, mientras el cantinero lo preparaba, no pude evitar oir la conversación de los dos hombres
frente a mí.
El mayor disparaba, según la vasta experiencia que decía poseer, sabios consejos con total impunidad al joven, que, según podía ver, estaba algo atónito.
-Debes levantarte tantas veces como puedas, hasta que la oveja se transforme en león.- Dijo aquel.
Mas el joven, no pudo contener la risa, y agregó: -¡Es increíble que una oveja se transforme en león!-
-Hijo, en el reino de Dios, todo ha de poder realizarse.- Contestó aquel hombre.
En ese instante, el cantinero acercose con el trago y lo dejó a mi mesa. Lo bebí lentamente, apoyé el vaso y me acerqué hacia la mesa donde se encontraban dichos hombres.
Me presenté y sin vacilar me senté en una silla situada entre ambos. -Señores, la oveja ha de nacer para ser oveja, y el león, león.- Dije.
Ambos me miraron y no pronunciaron palabra.
Seguí: -Te caerás infinitas veces, y todas has de levantarte, pero velo, que nunca la oveja será león, así como tu lo has afirmado. Y así será el número de veces que te levantes. Mas ellos, quienes aseveran que en el reino de Dios, todo es posible, dejarán algún día de levantarse, pues han de creer que la oveja ya se ha convertido en león.
Me levanté inmediatamente, antes que pudieran balbucear alguna palabra, y me marché tras haber pagado mi consumo.
Salí de aquella ciudad con rumbo hacia la próxima, a ver que gran aventura me deparaba el destino.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Librepensadores de un presente que aun no llega

Valiente hombre creador de las más improntas leyes,
Te has ganado un lugar entre los mortales.
¿Es tu juicio previo quien las ha formulado?
¿O fue la necesidad de adaptar tus realidades?

Has cometido el error de esclavizarte,
Y esclavizarnos.
Pues libremente vagabamos sobre la faz de la tierra,
Ahora, atados a tus normas nos sometemos.

Solo los valientes y nobles de corazón,
Hemos sabido romper las cadenas tortuosas.
Librepensadores de un presente que aun no llega,
Decididos, recorremos nuevos horizontes.

¿Qué es mas escencial en la vida sino la vida?
¿Es el instinto supremo de supervivencia toda causa primaria?
Me remito a los hechos; historia que habla.
Más la frase sería: ¡historia que hablas, remíteme a los hechos!

Reciprocamente nos hemos tratado los unos a los otros.
¿Que hay de malo en ello?
Antes, debemos saber como nos tatamos a nosotros mismos.
Juzgad luego, todo acometer hacia el prójimo.

De los aquí presentes, quién arrojad la piedra,
No escondáis la mano.
Saberos de forma tal,
Que así os consideráis valientes.

¡Oh tontas leyes vanas!
¡Nada tenéis que ver con nosotros!
Pues somos herederos de un pasado que no nos pertenece.

Predicadores de versos impuros,
Te jactas de nuestra arrogancia.
¿Más no es la tuya aun peor?

Librepensadores de un presente que aun no llega.
Decididos, recorremos nuevos horizontes.
Nuestra frente, siempre en alto.

El capitán

He navegado inmensos mares cristalinos en noches azuladas.
He recorrido los más insondables desiertos en busca de un oasis.
He penetrado las más salvajes selvas, he trepado las más altas cumbres.
He podido viajar hasta los confines más remotos del universo.
Pero nada se me hace tan difícil como llegar a tu inaccesible corazón.

Guardianes de la vida

¡Ay fatuas convicciones!
¿Qué han hecho de los hombres?
¡Los han obligado a elegir!
¡Discriminadoras por excelencia!

¡Pobres tontos incrédulos!
Aquellos que se profanan,
Aquellos que se jactan de ser,
¡De tener ideologías!

Mas otros,
Atormentados por los fantasmas de la indecisión,
Cobardes los llaman.

¡Ay! Que inoportunos prejucios...
Cuántos dieron su vida por tontas causas.
Mas nosotros, egoístas somos nombrados.

Bebed del agua de la vida hermano...
¡De la más cristalina agua!
¡Que las sucias corrientes de las causas,
No contaminen tu pureza!

Mantenéos al margen del río,
Mas no tan cerca...
Que su cauce no te arrastre,
¡No te lleve hacia mares de perdición!

Si hermano, esos mares enmascarados,
Esos mares seductores, casanovas...
Mares de convicciones que no llevan a ningún Océano.

¿Egoístas nosotros?
¿Nosotros los solitarios?

¡Fijad vuestra vista en vosotros mismos!
¡Ustedes, entusiastas de las calamidades!
¡Despreciadores de vidas ajenas!
¡Amontonan ceros para multiplicase!

¡Mas nosotros siempre seremos unos!
Egoístas, solitarios, errantes.
Sin origen, sin destino.
Guardianes de la vida.

Vivid!

¿Quién, ¡oh! puede mantener la frente en alto cuando la vergüenza recae sobre la misma humanidad toda?
Opacada se ve nuestra reputación ante los ojos de la historia, quien nos describe cual tragicomedia, la cual como fiel espectador, ha pagado el más caro palco frente a la misma.
Vida despreciada, cual regalo entre las manos del avaro que lo dá y el miserable que lo recibe, hemos de darte una oportunidad.
Quisiera poder decirte que te amo, pero aún no lo sé. Tendré que esperar que la muerte haga su última jugada, para al fin perderte y darte el valor que mereces, el cual no te damos, ahora que te tenemos. Es triste, pero es una cualidad de nuestra especie...
Bienaventurados los que hemos deseado perecer, pues tuvimos la oportunidad de ver danzar a ambas, vida y muerte, nuestra amada en brazos del casanova, conociendo el inevitable acto final, y obrar en cosecuencia.
¡Juzgad vosotros vuestros valores!
Mas recordad, deseosos de una vida, como obsequio, ésta nos fue otorgada; ya al poseerla, la hemos dejado apartada, insignificante, invalorada.
Por eso os digo: ¡Vivid mortales! ¡Vivid!

Segunda carta a una segunda desconocida

Tonta doncella que has desconocido las causas de mi acercamiento,
Has tomado de antemano tus inocuas decisiones para rechazarme.
¿Acaso confundiste mis intenciones con las tuyas?
Nada más desacertado que el falso mundo que te has creado.

Tonta doncella que vacilaste, al tomar apresuradamente tus temores,
Ellos se han dado a conocer, y sin quererlo,
Caíste presa en las manos del arrepentimiento,
Pero tu orgullo va más alla de tu presunta razón.

¿Es tu soledad comparable a la mía?
¿Es tu ociosidad la que no deja fluir tus pensamientos?
Malogradas son tus ideas respecto a mí.
Y el fruto de tal relación pudrióse antes de madurar.

Tonta doncella, tu vida, tu mediocre vida,
no es siquiera comparable a la mía.
Pués yo he sabido controlar mi soledad,
He sabido darle un sentido.

Del tiempo perdido...
¿Qué puedo decir del tiempo perdido?
En la necesidad solo hay necedad.
En la necedad, solo tiempo perdido.

Soy aquel, aquel del que no has sabido nunca,
Y quizá nunca sepas más nada.
Soy aquel que conociste sin conocer,
Aquel que se ha ido sin irse.

Tonta doncella de vanos pensamientos imperfectos,
Acecarme a tí fue como acercarse al fuego,
¡Sentir todo ese calor, ese calor que quema!
¡Caminar entre brazas es el mayor placer!

Doncella, que tonta doncella has sido,
Doncella de mil colores, de mil aromas,
¿Donde quedó tu vestido de púrpura orgullo?
¿Has alguna vez caminado en mis zapatos de rojos instintos?

¿Has quebrantado lo inquebrantable?
¿Has caminado siquiera una vez entre los muertos?
Yo he recorrido caminos que nadie se atrevió a recorrer,
Y he atravesado infinitas selvas de dolor.

Pero tú, dime, ¿tú que has hecho?
Yo he sabido cosechar los más dichosos frutos del dolor,
He sabido arrullar mis sufrimientos hasta dormirlos,
He sabido bailar, reir y saltar en días de tormenta.

Hoy te encuentro tan lejana, que no puedo reconocerte.
Placentero es el recuerdo, y placentera la espera.
Solías caminar junto a mí; no atrás, no adelante, ¡Junto a mí!
Miro alrededor, y en tu ausencia, aún más presente estás.

Tonta doncella de ojos de estrellas,
De fluídas corrientes iridiscentes,
He perecido a causa de tus sentidos,
Y he renacido por tí, solo por tí.

Tonta doncella, que no supiste mirar dentro mío,
Mis intenciones son claras, precisas.
¿Es mi destino seguir vagando entre cielo e infierno?
Si así lo es, aún no sé donde hallarte.

Náufrago de todos lo mares me juzgo.
Perdido en tus silencios me encuentro.
Si pudieras al menos darme una señal,
¡Que dichoso sería si me dieras una señal!

No veo horizonte cercano que me llame.
Si volvieras a brillar como el faro que fuiste,
Divisaría el contorno de tu corazón nuevamente,
Y levemente mi felicidad acrecentaría.

Doncella, de la distancia hiciste un juego,
Un juego del cual he puesto las reglas,
Reglas que solo yo podré romper.
Solo dame tu consentimiento.

Doncella, tonta doncella,
He de esperar por ti toda mi vida.
Paciente seré en mi impaciencia.
Por ti esperaré, ¡oh tonta doncella!

Desde el olvido

Desde el recuerdo trato de olvidarte,
Y desde el olvido trato de recordarte.
Nada preciso llega a mi conciencia
Más que tu imagen.
En el lento despertar del alba,
Exageradas formas vienen a mi encuentro.
No son mas que flores marchitas,
Lapidando este cuerpo.

Me elevo por las noches,
Presiento que cada instante
Es una condena perpetua
A una nueva mañana que aun no llegó.

Entre dolor y el placer
Debo, antes, sentir.
Me inclino hacia el dolor,
Pues así el placer, aun más placentero será.

¿Acudes a mí por algo en particular?
¡Pero qué tan particular cuestión!

¡Regocíjate en tí misma querida!
¿Tienes los ojos cerrados?
Los míos se han abierto hace ya tiempo,
Por tal, he elegido ya mi camino.
Pacientemente lo recorro,
¿Por qué tanto apuro?
¿Hacia dónde te diriges con tanta prisa?
¿Estás en busca del fin?

Pequeña, no hay fin ni principio.
Procúrate evitar todo placer,
Conocerás otras formas,
Que sólo yo he descubierto.

No podré darte pistas,
El amanecer se acerca,
Debo retornar a mi lecho de ensueños,
Quizá mañana, vagando entre muertos me encuentres.

Trata de recordarme desde el olvido,
Y solo desde el recuerdo me olvidarás.

Arte

Un Sol mayor abemolado que se mezcla con la discreta disonancia del tetracordio disminuído de Mi recrea la somnolienta sensación de las madrugadas de Domingo, donde el trinar de los pájaros se entumece con los primeros rayos de sol que guiaban mi zigzagueante deambular.
Las clásicas rimas de las canciones y los poemas endecasílabos ya no parece necesaria en los días de hoy, donde todo se mezcla con todo, para formar nada; donde el corazón humano, ese espacio tan desconocido donde depositamos nuestros sentimientos como cheques sin fondos, sin importancia, dejó de ser el motor impulsor, para mutar a un simple reloj al cual lentamente se le acaba la cuerda.
Esas rimas que los poetas, músicos y otros tantos locos buscamos con gran frenesí para formar párrafos inconclusos, pedazos de hoja, recortes y escritos que van a parar a la papelera de reciclaje, donde todo se mezcla con todo, para formar nada.
Recuerdo desvelarme durante días entrelazando palabras, números y signos para crear una obra, queriendo rememorar situaciones que nunca fueron, sino en apariencia, de felicidad.
Y cuán difícil es la tarea del músico, tras haber tirado las primeras notas en la delicada armonía del silencio, concluir su composición; siendo así tambien para el pintor, tras haber trazado sus primeras lineas, llegar a la forma precisa, buscando luego los colores adecuados; un poco de amarillo por aquí, otro poco de verde por allá, azul, rojo, marrón, violeta, luces, sombras.
¡Pero cuán sueltos nos sentimos cuando nuestro corazón está desauciado! Vemos como la pluma se desliza por la hoja sin esfuerzo, como el pincel, el paño y la paleta de colores parecen conocerse desde siempre, y como las notas imitan el ritmo sereno de la naturaleza.
Hemos olvidado y descuidado un poco a nuestros artistas, aquellos que han encontrado la rima perfecta entre vida, espíritu, alma y corazón.

El verdadero sabor de la vida

¡Jueces impíos!
¡Sí, vosotros, quienes os juzgáis de holgazanes!
¡Vosotros, tediosos manipuladores del deber!
¿Os aconsejáis ser rutinarios cual vosotros sois?
¿Habéis pensado siquiera que sería del mundo lleno de gente cual vosotros?
¡Nosotros, los ociosos, hemos de ser tan necesarios!
¡Dámosle belleza a la vida!
Poetas, músicos, pintores, artesanos.
Mas ustedes nos tratáis de bohemios...
Nosotros hemos descubierto el verdadero sabor de la vida,
Hemos de saber desarrollar nuestra tarea encomendada.
¡Mas vosotros! ¡Máquinas de producción estatal!
¡Profesionales de la nada!
Apreciad nuestra ociosidad, nuestra productividad.
La holgazanería dejadla a los holgazanes,
Mas no os confundáis con mediocres, con calaña.
Ejerced vuestra profesión, cumplid horarios,
Vanaglóriate de vuestra remuneración.
Mas dime: ¿has conseguido comprar tu felicidad?
Bien por tí. ¿Cuánto te durará?
¿Cuándo irás por una nueva?
¡Dejad! ¡No respondáis!
Respuestas vanas no son de mi agrado.
Debo marchar, mas antes dejaré un consejo:
Vuestra profesión, rara vez es vuestra vocación.
Si decídes por la primera, trata de quererla, haz lo posible por llevarte bien con ella.
Mas de la segunda, será ella quien decidirá por tí, quien se presentará.
No la rechacéis. Rara vez llama a nuestras puertas.
Y más raro es que ambas se reconozcan como la misma.

Nuestra Sombra

Nuestra sombra, es sin duda, nuestra mejor compañía.
Pues nunca ha de abandonarnos.

Muchas veces se muestra pequeña,
Para hecernos sentir grandes;
Mas otras, nos acomete con su grandeza,
No sin más presumir cuán grandes podemos ser.

Ella es quien ha sabido escucharnos siempre.
Ha sabido, desde su silencio, darnos las mejores respuestas.
Nos ha hecho sabios ante nosotros mismos.
Nos ha legado su sabiduría.

Incluso en las más vastas penumbras,
Ha permanecido, oculta quizá,
Mas ha de vigilarnos siempre.
Presente en su ausencia, ausente en su presencia.

¡No niegues tu sombra viajero!
¡Ella nunca os ha negado vustra compañía!

¡Aprended a hablar con ella!
¡Aprended a caminar con ella!
Nunca dejará huella tras su paso,
Dejará que solo, pero acompañado, recorras tu camino.

¡Oh valerosos arqueros!
¡Nunca disparéis flechas a tu sombra!
¿Pensasteis alguna vez herirla?
¡No! ¡Pues es el mero espejo de tu bravura, de tu invulnerabilidad!

Sombra, sombras, antítesis de luz,
La luz ha de abandonarnos,
¡Mas tú, en su ausencia, más grande eres!
Piadosa sabiduría, ¡envuélvenos en crisoles!

Nosotros, los altivos, los elevados,
Nunca presumamos de nuestra sombra,
¡Pues la empequeñesiaríamos!

Haced de vuestra sombra, confidencialidad.
Haced de vuestra sombra, sabiduría.
Haced de vuestra sombra... ¡luz!
¡Ilumináos! Pues ella nunca ha de abandonaros.

Cruel Esperanza

¡Cuan tonto he sido!
He vivido esperanzado largo tiempo...

¡Ay, cruel esperanza!
¿Por qué he de esposarme contigo?

Esclavizadora,
Manipuldora.

Perpetuasteis nuestros males,
Enajenasteis nuestro presente,
Mas algunos hemos huído.

Estúpidos los que te eligen,
Los que esperan de tí algo a cambio.
Pues no tenéis nada para ofrecer.

Eres tácita.

Fundadas son mis razones para despreciarte.
Infundadas las de tus amantes.

Mas yo, he de soportar todo dolor.
He de saber aceptar la realidad.
¡He de obrar en consecuencia!

¡Oh cruel esperanza!
He de abandonarte...
Pues me adentro hacia el infierno.