¡Cuan tonto he sido!
He vivido esperanzado largo tiempo...
¡Ay, cruel esperanza!
¿Por qué he de esposarme contigo?
Esclavizadora,
Manipuldora.
Perpetuasteis nuestros males,
Enajenasteis nuestro presente,
Mas algunos hemos huído.
Estúpidos los que te eligen,
Los que esperan de tí algo a cambio.
Pues no tenéis nada para ofrecer.
Eres tácita.
Fundadas son mis razones para despreciarte.
Infundadas las de tus amantes.
Mas yo, he de soportar todo dolor.
He de saber aceptar la realidad.
¡He de obrar en consecuencia!
¡Oh cruel esperanza!
He de abandonarte...
Pues me adentro hacia el infierno.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario