Beatífica Soledad...
¡Habéis de enseñarme tantas cosas!
Contigo he aprendido a mirar las estrellas,
Contigo he aprendido a percibir el aroma de las flores,
Contigo fui conociéndome,
He caminado por las noches solitarias,
¡He vivido las más osadas aventuras!
¡Sois mi única testigo!
¿Mas a quién le importa mis vivencias, sino a mí?
¡Sólo nosotros hemos de conocer la beatitud de caminar de la mano!
¡El resto es todo chusmerío!
¿Qué es lo que buscáis extraños?
Siempre a la defensiva...
Asemejáis cual zuricatas...
¡Aprended del águila!
¡Solitaria! ¡Altiva!
¡Vosotros le teméis a los solitarios!
¡Mas nosotros ignoramos vuestros juicios respecto a nosotros!
¿Qué importancia tiene lo que vosotros digáis?
¡Nosotros actuamos con decisión, con determinación!
He de marchar, mas antes dejaré una reflexión:
“Todos nuestros actos son grandes por naturaleza; vanagloriarse de ellos, los empobrece”
domingo, 30 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario