martes, 25 de mayo de 2010

El vasto cielo no cabe en el universo de mis ojos, porque los he llenado de ti.
La blanca nieve no se compara a tu sonrisa. Ni el fuego al calor de tu corazón.
Tristes las aves, por la armonía de tu voz. Tristes las flores, por el aroma de tu piel.
Ni el sismo más poderoso se compara al latir de mi corazón cuando te encuentras cerca mío.
Ni los más enfurecidos mares al correr de mi sangre.
El apasionado rojo de tus labios fue el tintero del inmenso mar rojo de rosas, y tu cabello quien ha dado brillo al sol.
Cuando me miras, ya no hay estrellas, pues el brillo de tus ojos es más fuerte aún.
No hay días ni noches, contigo, no hay tiempo.
Contigo, ningún camino es corto, ni aun largo. Porque tú eres mi camino.
Tú eres mi guía.Tú eres mi verdad.
Mi paz. Mi prado. Mi descanso.
Ya no necesito este mundo, pues tú ahora lo eres para mí.

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